Todo el mundo debería saber nadar. Eso comienza con tomar clases de natación. Afortunadamente, nunca es demasiado tarde ni demasiado temprano para aprender, ya que la natación es una actividad para personas de todas las edades. Los bebés, especialmente, pueden beneficiarse de tomar clases de natación; mira cómo. 

Mejora los patrones de sueño

Los bebés necesitan dormir, ¡y también mamá y papá! Muy a menudo, este último depende del primero. Las clases de natación son una forma de ayudar a los bebés a dormir mejor . 

Nadar, sin importar la edad, requiere mucha energía. Después de gastar su energía, los bebés estarán listos para una siesta o listos para una buena noche de descanso, dependiendo de la hora del día en que tengan sus lecciones.

Mejora el apetito

Algunos bebés comen bien, mientras que otros no. Pero los bebés seguramente tendrán hambre después de alguna actividad física. Piensa en lo hambriento que estás después de un día de playa o de un rato en la piscina. Gastar toda esa energía seguramente les ayudará a abrir el apetito.  

Construye músculo

El movimiento ayuda a los bebés a desarrollar y hacer crecer sus músculos . Necesitan aprender a mantener la cabeza erguida, controlar los brazos y las piernas y usar el torso. La natación es un gran ejercicio para desarrollar todos esos músculos. La natación también mejora su función cardiovascular, al igual que lo hace contigo. 

Reduce el riesgo de ahogamiento para los niños pequeños

El ahogamiento es un riesgo para cualquier persona que se meta en el agua, ya sea que sepa nadar o no. Los más pequeños son especialmente vulnerables a ahogarse. Saber nadar reduce ese riesgo.

La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda comenzar con las lecciones de natación a la edad de un año. Aprender a nadar reduce el riesgo de ahogamiento en niños de entre 1 y 4 años. Los padres también deben participar en las clases para aprender técnicas de seguridad en el agua con sus niños pequeños.  

Tiempo de vinculación

El tiempo de vinculación entre un bebé y sus padres  es invaluable. Las lecciones de natación son solo una de las muchas maneras de pasar ese valioso tiempo juntos. Su pequeño depende de usted para que lo ayude con esa lección, y el aspecto individual de ayudar a su bebé con sus lecciones les permite a los dos concentrarse únicamente el uno en el otro. La conexión que ustedes dos hacen a través de las lecciones de natación es solo una forma más de vincularse. 

La natación proporciona tantos beneficios a tantas personas. Es un gran ejercicio, es algo que puedes hacer con un grupo de amigos o solo, e incluso puede salvarte la vida. Entonces, ¿por qué no inscribir a su pequeño en clases de natación? ¡Comuníquese con Azul Acuática para programar esas lecciones hoy!   

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